Correo ocsi
estás autentificad@, pincha aquí para desconectarte

Artículos en esta misma sección

  • DÍA INTERNACIONAL DEL COMERCIO JUSTO 2017
  • TRASPASAMOS EL CAFECITO DE OCSI
  • Frente al Black Friday, día sin compras 2016
  • Proyecto Madrid Agrocomposta
  • Cestas OCSI 2014
  • Declaración Pública Comisión Ética Contra La Tortura - Chile
  • Café El Mar
  • Artículo Proyecto Ley Organica Seguridad Ciudadana
  • El vuelo de Millaray, comunera Mapuche
  • El retorno de la Unidad Popular
  • Viva Palestina Libre

  •  
    Portada > Noticias > LOS QUE AMAN NO MUEREN

    LOS QUE AMAN NO MUEREN

       Octubre de 2007

    Hoy 9 de octubre se cumple 40 años del martirio libertario de Ernesto Che Guevara. Murió un hombre, pero nació un héroe, ejemplo para todos los hombres y mujeres que sueñan con un mundo nuevo...

    LOS QUE AMAN NO MUEREN

    Hoy 9 de octubre se cumple 40 años del martirio libertario de Ernesto Che Guevara. Murió un hombre, pero nació un héroe, ejemplo para todos los hombres y mujeres que sueñan con un mundo nuevo.

    Los cristianos de Guatemala hacemos memoria de este héroe que, a ejemplo del hombre nuevo por excelencia, Jesús de Nazaret, entregó su vida por la liberación de los pobres de nuestro continente.

    El Che Guevara, fue un hombre sin fronteras, de espíritu latinoamericano y universal. Nació en Argentina, hizo la revolución cubana, luchó en el corazón de África y murió en combate en las selvas de Bolivia. Su pasión era liberar a América Latina de la opresión y la miseria. La revolución del Che nace del encuentro con la realidad de injusticia y sufrimiento del pueblo. Su corazón no pudo quedar tranquilo. Decía: "Todo hombre verdadero debe sentir en la mejilla el golpe dado a cualquier mejilla de hombre". En la lucha nunca perdió la humanidad y la ternura. El amor al pueblo fue el espíritu que animaba su entrega a la lucha. "El revolucionario verdadero está guiado por grandes sentimientos de amor", decía.

    El Che fue un hombre libre. Denunció valientemente a Estados Unidos por su política opresora y criminal contra los pueblos de América Latina y del mundo. Criticó a la Unión Soviética acusándola de ser también imperialista. Hablaba de la construcción del hombre y mujer nuevos, el hombre y mujer solidarios, que sufren con el que sufre y sueñan con un mundo donde todos vivamos la fraternidad universal. Renunció a los privilegios. Abandonó todo: patria, familia, honores, poder, y, anónimo, se sumergió en las montañas y selvas bolivianas. Toda su vida fue consumida por la pasión por la justicia y el amor a los empobrecidos. Por eso, su testimonio impacta, desafía, atrae y cuestiona. Las razones por las cuales luchó el Che continúan vigentes. El sistema capitalista neoliberal se imponerse inmisericordemente a nivel mundial. Vivimos en la época de la globalización neoliberal que aumenta la pobreza de los excluidos, agudiza la brecha entre el mundo rico y el mundo pobre, bendice guerras, sacrifica vidas humanas y destruye el medio ambiente. Cada vez hay más desempleo y subempleo, hambre, migración, violencia, inseguridad, pérdida de valores éticos y espirituales y degradación del sentido de la vida. Hoy más que nunca, necesitamos descubrir y trazar un camino nuevo que nos lleve a la construcción de un futuro más humano, más limpio y esperanzador. Urge sustituir el individualismo, la ambición de lucro y la competencia económica, por el espíritu de justicia, solidaridad, ternura y contemplación.

    Celebrar al Che Guevara es vivir esta esperanza, rescatar la utopía de la liberación, creyendo como él, que es posible construir en América Latina la "Patria Grande", una sociedad donde quepan todos, a semejanza de la mesa eucarística. Celebrar al Che Guevara es comprometerse con la revolución pendiente: la revolución de la conciencia, que implica conciencia social lúcida, conciencia crítica y conciencia ética. Esta es la base para la creación de un hombre y mujer nuevos y de una nueva humanidad libre, justa, participativa, solidaria, incluyente, en donde todos nos sintamos hermanos y a Dios proclamemos el Padre común.

    Fernando Bermúdez Movimiento Departamental de Derechos Humanos San Marcos - Guatemala






    Ocsi - Organización de Cooperación y Solidaridad Internacional
    00 (34)914 74 57 02 - Madrid
    C/Ercilla 48, 1º B - 28005 MADRID - madrid@ocsi.org.es
    00 (34)948 22 53 12 - Navarra
    C/ Navarrería, 27 Bajo - 31001 PAMPLONA - navarra@ocsi.org.es
    OCSI 2011
    Desarrollado con Software Libre SPIP
    Permitida la reproducción citando la fuente